La Salvación
Por June Hunt
La historia cambió en 1912 con el hundimiento del Trasatlántico de lujo británico, Titanic. Esa horrible tragedia produjo la muerte de más de 1,500 personas. Antes de zarpar, los expertos en barcos creían que sus 16 compartimentos sellados a prueba de agua, podrían mantener la nave a flote a pesar de cualquier desastre. Era imposible que se hundiera.
El investigador del Titanic David G. Brown dice que el barco pudo haber sido su propio salvavidas. Aún después de haber chocado contra el iceberg, la nave de 46,000 toneladas de peso bruto “era capaz de salvar a todos las personas que llevaba a bordo permaneciendo a flote hasta la mañana del día siguiente, en que llegó a la escena el barco de rescate Carpathia”. Sin embargo, una vez que el propietario del Titanic, Bruce Ismay, vio que el daño era aparentemente mínimo (la abertura del casco medía poco más de un metro cuadrado), y que las bombas de la nave estaban sacando eficientemente el agua que entraba, ordenó: “Máquinas adelante, media velocidad”. Minutos más tarde, la debilitada capacidad de flotación del barco cedió, y comenzó su picada fatal. Brown dice, “La conclusión ineludible es que las bombas del Titanic se inundaron con enormes cantidades de agua que entraron al barco debido al movimiento que seguía… todo indica que el mismo Titanic navegó hacia una tumba acuática en el Atlántico Norte”.
Mientras tanto, miles de personas dormían cómoda y confiadamente bajo cubierta.
“Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será?” (Lucas 12:20)
I. DEFINICIONES
Una de las reformas que provocó el hundimiento del mejor barco de la línea de trasatlánticos Estrella Banca fue que se hizo requisito que todos los barcos que salieran al océano fueran equipados con botes salvavidas adecuados. El Titanic sólo llevaba suficientes para la mitad de sus pasajeros. El investigador Brown dice que mientras se hundía, “era fundamental evitar el pánico. Pudieron salvarse muchas más vidas subiendo a los botes únicamente a quienes fueran lo suficientemente listos o tuvieran la suerte de llegar a la cubierta de los botes. No debieron decir que todos se subieran a los botes. De esa forma, la cubierta donde éstos se guardaban estaría libre de pánico el mayor tiempo posible. Los que decidieran permanecer en la calidez y falsa seguridad de los salones públicos de la nave, tendrían que arreglárselas por sí mismos después de que los botes se hubieran ido”. Afortunadamente, Dios no permite que nos las arreglemos por nosotros mismos. Él ya ha provisto para nuestra salvación por medio de su hijo, nuestro Señor Jesucristo.
“Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación
por medio de nuestro Señor Jesucristo” (1 Tesalonicenses 5:9)
A. ¿Qué es la salvación?
• La salvación es la preservación de la destrucción, el fracaso o el mal.
• La palabra griega que se traduce como salvación es soteria, que significa “liberación, preservación, salvación”.
B. ¿De qué necesitamos ser salvos?
• Necesitamos ser salvados de la pena del pecado.
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él”. (Juan 3:16-17)
—Justificación significa “ser declarado justo, vindicado, exonerado”.
—Justificado significa “justo como si nunca hubiera pecado”, es una acción completa.
• Necesitamos ser salvados del poder del pecado.
“Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”. (Filipenses 2:12-13)
—Santificación significa “apartado para Dios, y del pecado”.
—Santificación es no ser esclavo de nada, es un proceso presente.
—Santificación significa que hemos recibido un corazón nuevo, un espíritu nuevo, y una nueva forma de comportamiento.
“Os daré corazón nuevo, y pondré espíritu nuevo dentro de vosotros; y quitaré de vuestra carne el corazón de piedra, y os daré un corazón de carne. Y pondré dentro de vosotros mi Espíritu, y haré que andéis en mis estatutos, y guardéis mis preceptos, y los pongáis por obra”. (Ezequiel 36:26-27)
• Necesitamos ser salvados de la presencia del pecado.
“Y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?” (Romanos 8:23-24)
—Glorificación es el estado final de todos los creyentes quienes, con cuerpos transformados e indestructibles, vivirán ante el esplendor de la presencia de Dios, en un estado futuro.
—Glorificación significa que no habrá más muerte, llanto, dolor, sed o pecado. (Lea Apocalipsis 21.)
II. CARACTERÍSTICAS DE LOS INCRÉDULOS
El propietario del Titanic, Ismay, simplemente no podía creer que el barco podía hundirse. Por eso, desafiando la lógica y las advertencias, dio orden de continuar después de la colisión. Brown dice: “No fue el hielo el que hundió al Titanic, sino las malas decisiones de su capitán y su dueño”. La principal característica de alguien que se aleja de Dios es la incredulidad. A menudo, el incrédulo simplemente no puede creer que Dios puede y quiere hacer algo por él. Su incredulidad (o dureza de corazón) se manifiesta de diferentes formas:
“Y vemos que no pudieron entrar a causa de incredulidad”. (Hebreos 3:19)
Actitudes
• Desilusión
• Vacío
• Falta de satisfacción
• Falta de paz
• Soledad
• Inquietud
Acciones
• Conducta para llamar la atención
• Dedicarse a complacer a otros
• Conducta compulsiva
• Dependencia de drogas, alcohol, comida o personas
• Egocéntrico, confiado en sí mismo
• Conducta “carnal”: vivir en sus propias fuerzas.
III. CAUSAS DE LA INCREDULIDAD
Bruce Ismay, hijo del fundador de la línea de trasatlánticos Estrella Blanca, era un hombre orgulloso e impaciente. Se dice que ordenó al capitán Smith en forma dictatorial que incrementara la velocidad para llegar a Nueva York un día antes de lo planeado. Negó saber que habían hecho la observación de que faltaban botes salvavidas o que el capitán Smith le hubiera entregado los mensajes que advertían acerca de icebergs en las cercanías. Sin embargo, después de salvarse a sí mismo, y de que el capitán y la mayoría de los pasajeros de primera clase se hundieron con el barco, se dio cuenta de que su reputación había quedado arruinada de por vida. Ismay se rehusó arrogantemente a creer que algo podía hundir su maravilla náutica.
“Antes del quebrantamiento es la soberbia,
y antes de la caída la altivez de espíritu”. (Proverbios 16:18)
Creencia falsa: “Yo decido cómo vivir, y no es necesario depender totalmente de Jesucristo”.
La mayoría de los incrédulos buscan la satisfacción de sus necesidades por
medios temporales: popularidad, posesiones, posición y/o poder.
“Hay camino que al hombre le parece derecho; pero su fin es camino de muerte”. (Proverbios 14:12)
Creencia Correcta: “Acepto la enseñanza de la Biblia que dice que la dependencia
total de Jesucristo es el camino, la verdad y la vida, él es el único camino a la vida
eterna”.
Los creyentes pueden encontrar satisfacción duradera, no en la popularidad, las posesiones, la posición y/o el poder, sino experimentando la misma vida de
Jesucristo mientras él lleva a cabo su propósito a través de ellos.
“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”. (Juan 14:6)
IV. PASOS PARA ENCONTRAR LA SOLUCIÓN
El investigador David Brown llegó a la conclusión de que “si se hubieran detenido a analizar las cosas, si hubieran elegido una ruta más hacia el sur, si hubieran bajado la velocidad, o se hubieran detenido después del accidente, cualquiera de esas acciones propias de los marineros comunes podría haber evitado la pérdida innecesaria de vidas”.
De la misma forma, Dios utiliza a los cristianos comunes para ayudar a rescatar las almas para su reino. Una vez que Dios le despierte al hecho de que alguien que usted conoce se está hundiendo en el pecado, pídale el valor y la sabiduría para acercarse a él con el evangelio de Jesucristo.
“Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis;
porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar.
Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros”. (Mateo 10:19-20)
A. Versículos clave para memorizar
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él. El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios”. (Juan 3:16-18)
B. Pasaje clave para leer y meditar
Juan 3:1-21
Nuestra vida espiritual viene por medio del nacimiento espiritual. v. 3
Nuestra vida espiritual es invisible, así como muchos de sus efectos vv. 7-8
Nuestra vida espiritual viene sólo por medio de Jesús. vv. 13-15
Nuestra vida espiritual es eterna. v. 16
Nuestra vida espiritual depende de nuestra fe y confianza en Jesucristo. vv. 17-21
C. Errores comunes al aconsejar a los incrédulos
• Ofrecer consejo para un problema superficial sin llegar a la raíz del problema
• Suponer que una persona es salva
“No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos. Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios, y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad”. (Mateo 7:21-23)
• Suponer que la persona entiende la salvación bíblica
• Salirse del tema
• Responder preguntas que no le han hecho
• Tratar de presionar a una persona para que reciba la salvación
• Ofrecer la salvación sólo como una salida del infierno
• Ofrecer un “boleto al cielo”
• No presentar el “costo”
“Porque ¿quién de vosotros, queriendo edificar una torre, no se sienta primero y calcula los gastos, a ver si tiene lo que necesita para acabarla?” (Lucas 14:28)
• Sentirse personalmente responsable por la salvación de otra persona
“Y dijo: Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre”. (Juan 6:65)
D. Objeciones comunes de los incrédulos
Satanás provee a los incrédulos toda clase de justificaciones para no creer en la cuerda de salvación que se les lanza. Los engaña para que duerman en las heladas aguas de la muerte susurrándoles al oído: “Puedes esperar un día más”. Si una distracción no funciona, otra lo hará. Por eso, Satanás recurre a la tentación para que se posponga una decisión eterna:
“No mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven;
pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas”. (2 Corintios 4:18)
• “Las personas no pueden saber a ciencia cierta si irán al cielo”.
“Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios”. (1 Juan 5:13)
• “Jesús nunca dijo que era Dios”.
“Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre? ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras”. (Juan 14:9-10)
“Yo y el Padre uno somos”. (Juan 10:30)
• “Hay muchos caminos para llegar a Dios”.
“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí. Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto”. (Juan 14:6-7)
• “¿Qué de los hipócritas en la iglesia?”
“Al oír esto Jesús, les dijo: Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores, al arrepentimiento”. (Mateo 9:12-13)
“De manera que cada uno de nosotros dará a Dios cuenta de sí”. (Romanos 14:12)
Hay hipócritas en la iglesia, y en los negocios, en las escuelas y en cada faceta de la vida. Jesús quiere sanar la parte hipócrita que hay en todos nosotros.
E. Inquietudes comunes de los incrédulos
Algunas personas se preguntan si la salvación es posible en su caso ya que están conscientes de sus propios pecados y limitaciones.
• “Dios nunca me aceptaría…usted no sabe lo que he hecho”.
El asunto no es lo que usted ha hecho, sino lo que Cristo ha hecho por usted.
“Palabra fiel y digna de ser recibida por todos: que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero”. (1 Timoteo 1:15)
“Venid luego, dice Jehová, y estemos a cuenta: si vuestros pecados fueren como la grana, como la nieve serán emblanquecidos; si fueren rojos como el carmesí, vendrán a ser como blanca lana”. (Isaías 1:18)
• “Dios nunca podrá perdonar todos mis pecados”.
Dios no solo perdona sus pecados, sino que los olvida.
“Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados”. (Isaías 43:25)
“Porque seré propicio a sus injusticias, y nunca más me acordaré de sus pecados y de sus iniquidades”. (Hebreos 8:12)
• “No puedo dejar mis pecados”.
El poder de Cristo que está en usted es más grande que el poder del pecado sobre usted.
“Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres”. (Juan 8:36)
“Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”. (Filipenses 4:13)
• “¿Qué sucede si he cometido un pecado imperdonable?”
El único pecado imperdonable es un total y completo endurecimiento del corazón, que da como resultado la negativa de rendirse a la obra de convencimiento del Espíritu Santo. El perdón de Dios es por todos sus pecados. El sacrificio de Cristo es completo.
“Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo”. (Romanos 10:13)
“Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera”. (Juan 6:37)
• “Tengo que limpiar mi vida primero”.
A los que no tienen la vida de Cristo se les llama muertos en sus pecados. (Vea Efesios 2:1.) Los muertos no necesitan limpieza, ¡necesitan vida!
“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10)
“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8)
• “No tengo la fuerza para ser consistente”.
Cuando Cristo viene a morar en usted, él provee un camino, él le dará fuerza.
“No os ha sobrevenido ninguna tentación que no sea humana; pero fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar”. (1 Corintios 10:13)
“Y me ha dicho [Dios]: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo. Por lo cual, por amor a Cristo me gozo en las debilidades, en afrentas, en necesidades, en persecuciones, en angustias; porque cuando soy débil, entonces soy fuerte”. (2 Corintios 12:9-10)
• “Siento que voy a perder demasiado”.
Lo único que perderá es tratar de controlar su vida con su propio conocimiento limitado y finito. El Señor controlará su vida con su conocimiento infinito.
“Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?” (Mateo 16:25-26)
“Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo Jesús”. (Filipenses 4:19)
“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas”. (Proverbios 3:5-6)
• “Quiero ser cristiano, pero no deseo tomar una decisión ahora”.
No tomar una decisión es una decisión, es una decisión de rechazar a Cristo.
“El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama”. (Mateo 12:30)
• “Me podrían molestar u odiar”.
Cierto, todo cristiano auténtico sufrirá oposición y opresión.
“Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros”. (Juan 15:18)
“El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra”. (Juan 15:20)
Sin embargo, los problemas no lo vencerán.
“Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo”. (Juan 16:33)
“El temor del hombre pondrá lazo; mas el que confía en Jehová será exaltado”. (Proverbios 29:25)
• “Es demasiado tarde para mí”.
Nunca es demasiado tarde para que un corazón se humille delante de Dios.
“Porque dice: En tiempo aceptable te he oído, y en día de salvación te he socorrido. He aquí ahora el tiempo aceptable; he aquí ahora el día de salvación”. (2 Corintios 6:2)
“El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”. (2 Pedro 3:9)
F. Presente el plan de Dios para la libertad
Una vez que el incrédulo acepta asirse de la cuerda de la salvación, usted sólo necesita tirar de ella. Guíelo al Señor presentándole estas cuatro ayudas.
El PROPÓSITO de Dios es: La salvación por medio de Cristo
• ¿Cuál fue la motivación de Dios al enviar a Cristo a la tierra? ¿La condenación? No, ¡el amor!
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. (Juan 3:16)
• ¿Cuál fue el propósito de Cristo al venir a la tierra? ¿La condenación? No, ¡la vida!
“El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia”. (Juan 10:10)
Nuestro PROBLEMA es: El pecado
• ¿Qué es exactamente el pecado? Vivir independientemente de Dios.
“Todo aquel que comete pecado, infringe también la ley; pues el pecado es infracción de la ley”. (1 Juan 3:4)
• ¿Quién ha pecado? Todos.
“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios” (Romanos 3:23)
• ¿Cuál es la consecuencia del pecado? La muerte espiritual.
“Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. (Romanos 6:23)
La PROVISIÓN de Dios es: El Salvador
• ¿Cuál es la solución si no quiero morir en mi pecado? La vida eterna en Cristo.
“Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí”. (Juan 14:6)
Nuestra PARTICIPACIÓN: Rendirnos
• ¿Cómo me rindo?
a. Crea y confíe en Jesucristo como su Señor y Salvador personal.
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12)
b. Acepte la gracia de Dios y rechace sus “propias obras” para ganar la aprobación de Dios.
“Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;9 no por obras, para que nadie se gloríe”. (Efesios 2:8-9)
c. Dé a Cristo el control de su vida y viva siguiendo su dirección.
“Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame. Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará. Porque ¿qué aprovechará al hombre, si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? ¿O qué recompensa dará el hombre por su alma?” (Mateo 16:24-26)
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”. (Apocalipsis 3:20)
• ¿Qué puedo decir en mi oración?
“Dios, acepto que muchas veces he hecho mal; sé que he pecado. Te pido que me perdones por mis pecados. Pido que Jesucristo venga a mi vida y sea mi Salvador y Señor. Le entrego a él el control de mi vida. Y ahora te agradezco por lo que él hará en mí y a través de mí. ¡Gracias por salvarme! Amén”.
LOS TRES ASPECTOS DE LA SALVACIÓN
1. Justificación — PASADO
Salvación de la pena del pecado
Juan 3:16-17
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito,
para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.
Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo,
sino para que el mundo sea salvo por él”.
2. Santificación — PRESENTE
Salvación del poder del pecado
Filipenses 2:12-13
“Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”.
3. Glorificación — FUTURO
Salvos de la presencia del pecado
Si esta lección le ha ayudado a establecer una relación personal con el Señor Jesucristo, por favor escríbanos.
Permítanos enviarle algunos materiales adicionales que le animarán en su crecimiento espiritual.
Y… ¡Bienvenido a la familia de Dios!
Romanos 8:23-24
“Y no sólo ella, sino que también nosotros mismos, que tenemos las primicias del Espíritu, nosotros también gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopción, la redención de nuestro cuerpo. Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; porque lo que alguno ve, ¿a qué esperarlo?”
EL PLAN DE DIOS PARA USTED
¿Sabe cómo establecer una relación auténtica con Dios?
Dios tiene un plan personal para usted.
El propósito de Dios… LA SALVACIÓN
Él quiere salvarle ofreciéndole una relación personal e íntima con él. Él quiere que usted le responda como un niño que cree, confiando en él para satisfacer los deseos más profundos de su corazón. Él quiere cumplir el propósito por el cual le creó.
“Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis”. (Jeremías 29:11)
Su problema… EL PECADO
Todos hemos pecado; hemos elegido hacer lo que sabíamos era incorrecto. La Biblia dice que nuestro pecado nos separa de Dios. El castigo por el pecado es la muerte, la muerte espiritual; es decir, la separación eterna de Dios.
“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios... Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro”. (Romanos 3:23, 6:23)
La provisión… EL SALVADOR
Es Jesucristo, Dios Hijo que vino a la tierra con el propósito de morir en la cruz para pagar el castigo por sus pecados. Soberanamente, Dios Padre levantó a Jesús de entre los muertos. Jesús el Salvador murió por usted porque le ama y no quiere que usted esté separado de él por toda la eternidad.
“Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna”. (Juan 3:16)
Su parte… RENDIRSE A CRISTO
Debe entregar su voluntad a la de Dios de manera que usted pueda recibir lo mejor que él tiene para usted. Usted necesita una relación cercana con el Señor. ¿Puede usted creer que Jesucristo es Dios Hijo y confiar sólo en él como su Salvador y Señor personal, dándole el control total de su vida?
“Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios” (Juan 1:12)
Si el Señor le está guiando a entrar en una relación con él, puede usted decirle lo que está en su corazón.
Oración de salvación:
“Dios, admito que he pecado. Muchas veces he seguido mi propio camino en lugar del tuyo. Por favor perdóname todos mis pecados. Gracias, Jesús, Por morir en la cruz para pagar el castigo por mis pecados. Ven a mi vida y sé mi Señor y Salvador. Toma el control de mi vida y hazme la persona que tú quieres que sea. Gracias, Jesús, por lo que harás en mí y a través de mí.”. Amén.
Jesús dijo: “De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida”. (Juan 5:24)
¡Bienvenido a la familia de Dios!
Al haber confiado en Jesús como su Salvador y Señor,
ahora usted pertenece a la familia de Dios y…
• Está completamente perdonado y limpio de todos sus pecados.
“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”. (1 Juan 1:9)
• Es una nueva criatura.
“De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas”. (2 Corintios 5:17)
• Ha sido declarado justo por Dios… recto ante sus ojos.
“Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él”. (2 Corintios 5:21)
• Ha recibido el regalo de la vida eterna.
“Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios”. (1 Juan 5:13)
• Ha recibido el Espíritu Santo que vive en usted, que le da poder para vencer el pecado, así como para amar a otros de una manera nueva.
“y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado”. (Romanos 5:5)
• Tiene paz con Dios.
“Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo” (Romanos 5:1)
• Nunca será condenado por Dios.
“Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús”. (Romanos 8:1)
• Nunca será separado del amor de Dios.
“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro”. (Romanos 8:38-39)